Pigmentación desigual, huellas del sol o marcas posinflamatorias. Se notan al natural y también con maquillaje: la piel pierde uniformidad.
Rutina diaria con limpieza suave, activos despigmentantes y antioxidantes, hidratación que respeta la barrera y SPF 50 cada mañana. Constancia y calendario marcan la diferencia.
Diagnóstico profesional, limpieza profunda y renovación controlada para desprender células pigmentadas; luego, protocolos despigmentantes y tecnología láser para mejorar tono y prevenir recaídas.
Te ayudamos a recuperar un color uniforme con una estrategia inteligente: diagnóstico, rutina y tratamientos que actúan donde empieza la mancha. Elegimos el mejor enfoque para tu piel y combinamos técnicas que corrigen, iluminan y previenen.

El protocolo HydraFacial trabaja en tres fases que preparan la piel para despigmentar con más eficacia: una limpieza/exfoliación progresiva, una extracción precisa y una infusión dirigida de sérums antioxidantes e hidratantes. Con ello la superficie queda más receptiva, el tono se ve más equilibrado y la piel recupera un brillo limpio y confortable.
Seleccionamos activos y tiempos según el tipo de mancha y tu piel. Combinamos cabina y domicilio para aclarar el pigmento, evitar rebotes y sostener un tono uniforme a largo plazo. Trabajamos por fases —ataque, consolidación y mantenimiento— con fórmulas que inhiben la tirosinasa, regulan la transferencia de melanina y suman antioxidantes cuando procede. Controlamos los “triggers” (sol, calor y luz visible) con fotoprotección de amplio espectro y óxidos de hierro, además de pautas de reaplicación. Monitorizamos la evolución con fotografía clínica/analizador para ajustar concentraciones y frecuencias sin comprometer la tolerancia.

El peeling despigmentante desprende capas superficiales cargadas de pigmento y estimula la renovación celular. Resultado: piel más clara, lisa y luminosa, con protocolos ajustados a tu objetivo. Antes valoramos si la hiperpigmentación es epidérmica o mixta con herramientas de diagnóstico, y seleccionamos la familia de ácidos, el pH y los tiempos de contacto más adecuados. Es habitual una microdescamación fina durante 48–72 horas y, después, la piel queda más receptiva a los activos de mantenimiento en casa, potenciando la eficacia global del plan despigmentante.
La máscara de carbón atrae impurezas y pigmento superficial; el láser Nd:YAG los volatiliza mientras estimula colágeno. Ayuda a reducir manchas leves y unificar el tono, además de afinar poro y dar brillo cinematográfico. El efecto es inmediato y el tiempo de recuperación, mínimo. Además, puede combinarse con peeling o mesoterapia despigmentante para potenciar los resultados y mantener la claridad del tono en el tiempo.

Las microagujas activan la regeneración y crean vías de entrada para vitamina C y otros activos aclarantes. Con cada sesión la textura se afina, la luz vuelve y el tono se percibe más regular. El protocolo se ajusta a tu fototipo y al tipo de mancha, modulando la profundidad para optimizar la respuesta sin agredir. Además, puede combinarse con peelings despigmentantes y una rutina con antioxidantes y SPF 50 para mantener y consolidar los resultados.