La Luz Pulsada Intensa (IPL) es una tecnología médica avanzada que emite pulsos de luz controlados a diferentes longitudes de onda para tratar múltiples alteraciones de la piel. Actúa sobre la melanina, los vasos y el colágeno, mejorando manchas, rojeces, acné activo y signos de envejecimiento sin agredir la piel.
Saber másUnificar el tono, mejorar la luminosidad y recuperar una piel más equilibrada y uniforme. Con IPL conseguimos reducir manchas solares, léntigos y pequeñas rojeces, al tiempo que estimulamos la producción de colágeno para un efecto rejuvenecedor natural y duradero.
Saber másEl tratamiento con IPL aporta una mejora global de la piel: reduce pigmentaciones, afina la textura, regula el exceso de grasa y favorece la regeneración celular. Además, devuelve la luminosidad y firmeza natural sin tiempo de recuperación ni molestias. Una opción versátil y segura que adapta su intensidad a cada tipo de piel.
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Antes de comenzar, realizamos una valoración gratuita para analizar el tipo de piel, el grado de pigmentación o lesiones vasculares, y determinar el protocolo más adecuado.
Durante la sesión, la tecnología IPL emite pulsos de luz de distinta longitud de onda, que actúan de forma selectiva sobre las estructuras diana sin dañar el tejido sano.
El resultado es una piel más uniforme, luminosa y con una textura mejorada.
Tratamiento paso a paso:
La IPL trabaja mediante pulsos de luz filtrada que penetran en la piel de forma controlada.
Cada longitud de onda actúa sobre una diana concreta: la melanina para las manchas, la hemoglobina para las rojeces y el colágeno para mejorar la firmeza.
Es un tratamiento polivalente que trata a la vez pigmentación, acné y envejecimiento, dejando la piel con un aspecto más saludable, uniforme y rejuvenecido.

Cada sesión dura entre 30 y 45 minutos, según la zona y el objetivo (manchas, acné o rejuvenecimiento). Los resultados son visibles desde las primeras sesiones, y el protocolo suele incluir 3 a 5 tratamientos. Se puede aplicar en rostro, cuello, escote o manos.

Las sesiones se realizan cada 3 a 4 semanas, permitiendo que la piel regenere de forma natural entre tratamientos. El ritmo puede ajustarse según el tipo de piel y el estado de la lesión. Se recomienda realizar mantenimientos estacionales para conservar el resultado y la luminosidad.

El tratamiento no requiere anestesia. Durante la aplicación se puede percibir una ligera sensación de calor o pinchazo, perfectamente tolerable y de corta duración. Es un procedimiento cómodo y rápido, sin tiempo de recuperación ni efectos secundarios relevantes.
La Luz Pulsada Intensa es una de las tecnologías más completas para renovar la piel sin agresiones.
Actúa en profundidad, corrigiendo manchas y rojeces mientras mejora la firmeza y la luminosidad.
En consulta personalizamos el protocolo según el tipo de piel, el fototipo y el objetivo, garantizando seguridad, eficacia y resultados naturales.
Ventajas