Es una alteración de la unidad pilosebácea que se manifiesta con poros obstruidos, comedones, brillos y brotes puntuales que pueden dejar marcas y apagar la textura de la piel. Nuestro enfoque combina higiene profunda, renovación suave y protección de la barrera para recuperar una piel limpia, calmada y uniforme.
Saber másRelajar la hiperqueratinización, retirar impurezas de forma controlada y regular el exceso de sebo para minimizar imperfecciones y mejorar la calidad del tejido. Queremos una piel más equilibrada, con menos poro visible, textura afinada y confort duradero.
Saber másCon nuestro protocolo de HydraFacial para piel con tendencia acneica conseguimos una limpieza eficaz sin agresión, hidratación inteligente y un “reset” visible desde la primera sesión. Es un tratamiento confortable, con incorporación inmediata a tu rutina.
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El tratamiento pivota sobre HydraFacial, una tecnología que limpia, exfolia, extrae e hidrata en el mismo procedimiento. Personalizamos puntas, boosters y el ritmo de las sesiones según el estado de tu piel y la estacionalidad.
HydraFacial paso a paso:
La luz pulsada intensa (IPL) actúa sobre las capas más superficiales y profundas de la piel para reducir el acné activo, equilibrar la producción de sebo y mejorar la textura cutánea.
La luz controlada elimina bacterias, calma la inflamación y favorece la regeneración, dejando una piel más limpia, uniforme y con menos brillo.
Un tratamiento no invasivo, sin dolor ni tiempo de recuperación, que combina eficacia médica con resultados visibles desde las primeras sesiones.
HydraFacial utiliza un sistema de succión controlada y aplicación de activos para realizar una limpieza profunda mientras aporta hidratación y confort. Es indoloro, agradable (sensación de “limpieza fresca”) y se adapta a pieles reactivas con parámetros conservadores.

La sesión dura 45–60 minutos, según el protocolo personalizado.

La pauta es individualizada: definimos el ritmo en consulta según el tipo de acné, objetivos y temporada.

Tratamiento bien tolerado, con incorporación inmediata a tu rutina diaria.
Este procedimiento despeja el poro, regula el exceso de grasa y mejora el aspecto de marcas superficiales, todo con una recuperación mínima. Es el aliado perfecto junto a buenos hábitos y una rutina cosmética no comedogénica para mantener los resultados en el tiempo.
Además, en consulta medimos con analizador facial para ajustar puntas, presión y boosters (p. ej., salicílico o glicólico) según el estado del brote y la sensibilidad de tu piel. También pautamos un calendario realista de sesiones y revisiones, junto con hábitos de apoyo (SPF oil-free, limpieza suave, y cambio frecuente de fundas y brochas) para sostener la mejoría y prevenir recaídas.
Ventajas