Sudoración excesiva en axilas, palmas o plantas, incluso sin estímulo de calor o esfuerzo físico. Ropa húmeda, sensación de incomodidad constante o dificultad para mantener el agarre de objetos. A nivel social o laboral, puede generar inseguridad o preocupación personal. En medicina estética, disponemos de tratamientos eficaces para controlar la hiperactividad de las glándulas sudoríparas y recuperar bienestar.
Evita prendas sintéticas y opta por tejidos naturales y transpirables. Utiliza desodorantes o antitranspirantes médicos con cloruro de aluminio (especialmente por la noche) y mantén una adecuada hidratación de la piel para evitar irritaciones. Si el sudor es persistente o afecta a la calidad de vida, es el momento de una valoración médica para definir el tratamiento más adecuado y recuperar el confort, la seguridad y el bienestar diario.
Valoramos el tipo de sudoración (axilar, palmar o plantar), su intensidad y la sensibilidad de cada zona.
El tratamiento con toxina botulínica permite reducir de forma segura y temporal la actividad de las glándulas sudoríparas, disminuyendo significativamente la transpiración. Combinamos esta técnica con un protocolo domiciliario de mantenimiento para prolongar los resultados y mejorar el confort diario.
La hiperhidrosis se debe a una sobreactividad de las glándulas sudoríparas ecrinas, que producen más sudor del necesario. Puede afectar a las axilas, las palmas de las manos o las plantas de los pies, y suele tener un componente genético o emocional. En Liana diseñamos un plan médico-estético que combina diagnóstico, precisión técnica y mantenimiento, para lograr un control eficaz y duradero del sudor excesivo.

El exceso de sudoración en axilas puede generar manchas en la ropa y malestar diario. Mediante microinyecciones de toxina botulínica, bloqueamos de forma temporal la señal nerviosa que estimula las glándulas sudoríparas, reduciendo notablemente la transpiración.
El procedimiento es rápido, prácticamente indoloro y con resultados visibles en pocos días, que se mantienen durante 6 a 9 meses. La piel recupera su confort, y el paciente puede volver a sus actividades cotidianas sin limitaciones.
Conseguimos:
La sudoración excesiva en manos o pies puede dificultar el contacto social o profesional, así como el uso de calzado o dispositivos. En Liana tratamos la hiperhidrosis palmar y plantar mediante microinyecciones de toxina botulínica, ajustando la dosis a la sensibilidad de cada zona.
El tratamiento reduce de forma significativa la sudoración sin alterar la función natural de la piel. Los resultados aparecen en pocos días y se mantienen durante varios meses, proporcionando un confort notable y una mejora funcional inmediata.
Conseguimos: